Matemáticas o Muerte

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Igor Tamm
Igor Tamm, físico soviético galardonado con el premio Nobel de física en 1958 por el descubrimiento y la interpretación del efecto Cherenkov, contaba en forma de anécdota una historia de la que él mismo fue protagonista.

En la época de la revolución rusa de 1917, Tamm estaba buscando comida en un pueblo cercano a Odessa cuando fue detenido por unos milicianos que le tomaron por un agitador antiucraniano. Sus captores decidieron llevarlo ante su jefe en vez de terminar con su vida.

Dicho jefe era un sujeto barbudo con un gorro de piel negro y alto, con el pecho cruzado por cintas de cartuchos de ametralladora y un par de granadas de mano colgando de su cinturón.
“Usted es un agitador comunista que está minando nuestra madre Ucrania! El castigo es la muerte! ”
“No, no”, respondió Tamm. “Yo no soy más que un profesor de la Universidad de Odesa , y he venido aquí a comprar algo de comida.”
“Basura”, dijo el jefe guerrillero . “¿Qué tipo de profesor es usted?”
“Enseño matemáticas”, respondió mansamente Tamm.
“¿Matemáticas?”, se burló el Ataman. “Entonces usted debe ser capaz de dar una estimación del error que se comete al truncar una serie de McLaurin en el n-ésimo término. Si usted no puede contestar, le dispararé.”
Tamm se quedó sin aliento al oír esta pregunta de matemáticas superiores salir de la boca del líder guerrero. Con mano temblorosa, y bajo el cañón del arma de fuego, Tamm fue capaz de presentar una respuesta a dicho sujeto.
“Correcto”, bramó . “Dejenlo en libertad.”

Nunca llegó a averiguar quién era aquel guerrillero con conocimientos matemáticos. Lo que sí hizo fue usar esta historia para mostrar a los alumnos un ejemplo bastante claro de la importancia que puede llegar a tener saber matemáticas.